Hablamos con Manuel Martín Brañas, líder de la Red BioAmazonía, sobre la urgencia de proteger el pulmón del mundo desde la ciencia y el saber ancestral.

En la última edición de Glocal, el programa que se emite cada miércoles en Radio La Llagosta, viajamos virtualmente hasta Leticia, en la triple frontera entre Colombia, Brasil y Perú. Allí se celebra la tercera reunión anual de la Red BioAmazonía, un encuentro que reúne a más de mil investigadores de cinco países (Bolivia, Brasil, Colombia, Ecuador y Perú) para abordar los conflictos y amenazas que ponen al bioma amazónico en un punto de no retorno.

Para profundizar en este reto, entrevistamos a Manuel Martín Brañas, director de investigación en sociedades amazónicas del Instituto de Investigaciones de la Amazonía Peruana (IIAP).

Una visión compartida frente a las fronteras políticas

Martín Brañas subraya que, aunque las fronteras políticas dividen el mapa, «la Amazonía es solo una». Durante décadas, la investigación fue local y fragmentada, pero la creación de esta red permite compartir experiencias sobre un ecosistema cuyas especies y pueblos indígenas no entienden de límites administrativos.

«Es fundamental que los institutos públicos de investigación se unan para compartir percepciones de este espacio natural tan importante para el planeta».

FOTO: Miguel Monteiro / RED BIOAMAZONIA

La «variable olvidada»: El saber de los antiguos

Uno de los puntos más críticos que Martín Brañas lleva a la mesa internacional es el concepto de la variable olvidada. Según el investigador, el enfoque científico occidental suele centrarse en la deforestación, los incendios o las sequías, ignorando la pérdida del conocimiento ecológico tradicional.

  • Sabiduría ancestral: Martín destaca que los ancianos indígenas poseen conocimientos que aún sorprenden a la ciencia tras décadas de estudio.
  • Integración de saberes: El objetivo no es elegir entre ciencia u origen, sino integrar ambos saberes para una conservación real.
  • Gestión humana: Se estima que al menos el 12% del bosque amazónico es de origen antropogénico, fruto de la gestión milenaria de sus habitantes.

Innovación contra el plástico: El potencial de la yuca

La crisis de los microplásticos ya ha llegado a los peces de ríos tan remotos como los que rodean Iquitos. Frente a esto, la Red BioAmazonía apuesta por la innovación basada en productos naturales.

El uso de almidón de yuca para crear bioempaques es un ejemplo de cómo una tecnología indígena milenaria puede ofrecer una solución global a la contaminación por plásticos que ahoga los océanos. «Solo hace falta voluntad política y generar condiciones para que estas comunidades accedan a las cadenas de valor», afirma Martín.

¿Hacia un colapso irreversible?

Con el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, la red trabaja en Leticia para evitar alcanzar umbrales ecológicos irreversibles. La estrategia pasa por coordinar legislaciones transfronterizas —como ya ocurre con la protección de peces migratorios— y fortalecer el control sobre actividades extractivas que generan impactos ambientales graves.

Martín Brañas, quien confiesa que no hay un solo día en 25 años en el que no haya aprendido algo nuevo en la selva, concluye con un mensaje de responsabilidad compartida: «La Amazonía es de todos, no solo de los que vivimos acá».


Puedes seguir los avances de esta iniciativa en redbioamazonia.org y escuchar la entrevista completa en Glocal, Radio La Llagosta.

Por Jesús Abad

Periodista multimedia desde 1996

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