La aparición de miles de ejemplares de langosta sahariana (Schistocerca gregaria) en las costas de Lanzarote ha puesto en preaviso al sector primario. Expertos coinciden en que estos fenómenos, ya vistos en Sudamérica, están estrechamente ligados a patrones climáticos extremos.

Lanzarote, 26 de febrero de 2026 – Tras los recientes episodios de calima y fuertes vientos de componente este, Lanzarote ha detectado la llegada de un enjambre de langosta africana. Los ejemplares han sido avistados principalmente en la zona de Famara y puntos estratégicos de la costa norte y oeste de la isla.

​El Cabildo de Lanzarote en alerta máxima

​Aunque medios nacionales como RTVE han informado del suceso, el Área de Medio Ambiente del Cabildo de Lanzarote es la fuente oficial que coordina las acciones sobre el terreno. El objetivo es determinar si se trata de una «nube de paso» o si existe riesgo de asentamiento, lo que agravaría la situación para los cultivos locales.

​Los técnicos insisten en que, aunque los insectos llegan agotados tras cruzar el brazo de mar, su capacidad de recuperación y voracidad es una amenaza real para la biodiversidad y la economía insular.

​Lecciones desde Sudamérica: La conexión con Glocal

​Este brote no es un caso aislado. Para entender la magnitud de lo que puede ocurrir, es fundamental mirar hacia otros territorios que han lidiado con plagas masivas.

​Como analizaba el medio Glocal en su reportaje sobre la plaga de langostas, estos desplazamientos masivos suelen estar precedidos por sequías extremas. En aquella ocasión, la ingeniera agraria Mariela Pletsch destacaba que las langostas «comen todo lo que se encuentran» y que su actividad depende de que las temperaturas ronden los 24°C, condiciones que se están dando actualmente en Lanzarote. Al igual que en el caso sudamericano, se recuerda que no atacan a personas ni animales.

​Guía de protección para agricultores y viticultores

​Ante la presencia de ejemplares en zonas de cultivo, el Cabildo y expertos agrarios recomiendan las siguientes medidas preventivas:

​1. Protección en La Geria y Viñedos

  • Vigilancia en los hoyos: La orografía de los hoyos de arena volcánica puede actuar como refugio térmico para la langosta. Se recomienda revisar el envés de las hojas de parra al amanecer, cuando el insecto está más inactivo por el frío.
  • Mallas de protección: Si es posible, cubrir las cepas más jóvenes con mallas de sombreo o geotextil fino para evitar que el insecto acceda al brote verde.

​2. Invernaderos y Cultivos de Regadío

  • Sellado de perímetros: Asegurar que no haya roturas en las mallas de los invernaderos. La langosta busca la humedad y el frescor del riego.
  • Suspensión temporal de riegos por aspersión: En la medida de lo posible, evitar el riego que genere mucha humedad ambiental en horas de máxima insolación, ya que puede atraer al enjambre.

​3. Actuación ante el Avistamiento

  • No usar químicos sin autorización: El uso de insecticidas no específicos puede dañar a los polinizadores locales y contaminar el suelo volcánico.
  • Comunicación inmediata: Informe de cualquier avistamiento masivo a través del 112 o directamente a la Granja Agrícola Experimental del Cabildo.

​Relación con el Cambio Climático

​La recurrencia de estas plagas apunta directamente al cambio climático. El aumento de la temperatura global y la alteración de los ciclos de lluvia en el Sáhara facilitan estas explosiones demográficas. Cuando la comida escasea y los vientos son favorables, las islas se convierten en su destino forzoso.

¿Has visto langostas en tu zona? Cuéntanos tu experiencia en los comentarios o envía tus fotos para ayudar a mapear la situación. redaccion@medioglocal.es

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