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Los Técnicos Especialistas en Desactivación de Artefactos Explosivos (TEDAX) de los Mossos d’Esquadra han retirado los 38 artefactos de la Guerra Civil que habían aparecido abandonados sobre un muro en la zona de La Foradada, en el municipio de Xerta, en Terres de l’Ebre, de la provincia de Tarragona.

Según las primeras hipótesis, los artefactos de la Guerra Civil podrían haber sido trasladados al lugar en un vehículo con el consiguiente riesgo de explosión. Fuentes policiales han confirmado, según recoge El Periódico de Catalunya, que entre los artefactos localizados y retirados por los especialistas se encuentran tres proyectiles de artillería de 105 milímetros, tres de 75 milímetros, seis de 65 milímetros, trece granadas de mortero de 81 milímetros, once granadas de mortero de 45 milímetros y dos multiplicadores.

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El hallazgo de estos artefactos es una muestra más de los efectos de la Guerra Civil en zonas como las del Baix Ebre, en Tarragona. De hecho, Xerta fue una de las zonas en las que las tropas republicanas se concentraron paara parar el avance de las tropas franquistas, encabezadas por los soldados italianos del Corpo Truppe Volontarie a principios de abril de 1938.

El republicano del Quinto Regimiento Juan Modesto así lo explicó en un libro autobiográfico:

“En la noche del día 4, instalé el puesto de mando en una huerta de Xerta. El Estado Mayor Central me ordenó resistir a toda costa para permitir el paso por Tortosa de las unidades que debían proveer el norte del Ebro y hacer frente a la situación creada por el desastre del Ejército del Este. Los ataques continuos y reiterados del Cuerpo Italiano, con la masa de artillería y de aviación que le apoyaban, no prosperaron. A veinticinco kilómetros de Tortosa, tuvieron que echar el freno. “Por aquí no hay salida al mar”, le dijeron las brigadas 72, 68 y 124, que cubrían la línea Xerta-Paüls-Alfara.”.

El municipio de Xerta ha preservado las llamadas Trincheras del Barranco dels Fornets, un sistema cerrado de fortificación, construido en 1938 durante la Guerra Civil Española. El diseño está pensado para controlar y defender este camino natural, que conecta el río con las tierras más altas del interior.

Según señala el portal Xertatour, el periodista norteamericano Ernest Hemingway, fue testigo directo de esos enfrentamientos durante la Guerra Civil en tierras de Xerta tal como relató en sus crónicas.

“Conducíamos con cuidado entre las cajas de dinamita colocadas para minar los pequeños puentes de piedra de la angosta carretera. Después de dejar el vehículo a la sombra proyectada por la empinada orilla izquierda, trepamos a la cima de un cerro empinado desde donde podíamos ver los aviones. Debajo de nosotros, había el río y la pequeña localidad de Xerta en un rincón entre el río y la carretera. Cruzamos Xerta, que había sido bombardeada aquella mañana, por una carretera recientemente castigada por el fuego de artillería y seguimos hasta que un motorista nos dijo que, un poco más lejos, la carretera estaba bajo fuego enemigo. Así que dimos media vuelta volviendo a Tortosa.”

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