Me entero por FACEBOOK que la presidenta de Madrid le envía una CARTA al presidente del Gobierno y recibe la respuesta por CARTA, como en tiempos del consultorio de Elena Francis. Dicen por TWITTER que Pedro Sánchez está dispuesto a reunirse EN PERSONA para HABLAR con Díaz Ayuso pues parece mejor que por ZOOM como ya hicieron durante la primera oleada. En YOUTUBE un reputado periodista lamenta que no le cogen el TELÉFONO y que de poco sirvió la campaña que hicieron los INFLUENCERS para los jóvenes a golpe de TIKTOK, mientras el TIMELINE se llena de MEMES con Fernando Simón a lo Jacques Cousteau antes de sumergirse con Jesus Calleja para demostrar al mundo que en el fondo sus pulmones se recuperaron bien de la covid19 y que si le da la tos, sólo es después de comer alguna almendra.

Pongo la RADIO y avanzan que habrá una RUEDA DE PRENSA que veremos en DIRECTO por STREAMING en la que nadie hará PREGUNTAS porque nos darán todas las RESPUESTAS. Mientras en el grupo de WHATSAPP del colegio sólo hablan del PAPEL en el que los padres autorizan a que le hagan la PCR a los hijos y por TELEGRAM me llegan MENSAJES en rojo de quienes sufren desde que se bajó el TELÓN en los escenarios.

He escrito esto mientras espero para reclamar el cobro de unos servicios que nunca contraté, pero por surrealista que parezca en Movistar antes Telefónica nadie me descuelga el TELÉFONO.

Por suerte, a distancia seguimos cruzándonos con humanos que a pesar de la mascarilla RESPIRAN.

Ayer me encontré con una funcionaria recién jubilada a sus 60 años y con ansias de viajar.

Le pregunté

  • ¿Qué es lo primero que has hecho en tu nueva vida?Algo que siempre me llena de curiosidad. ¿Cómo debe ser la vida justo antes del Más allá?
  • Pues mira, he puesto una ALARMA en casa porque tengo MIEDO.

Después llegó el SILENCIO.

Por Jesús Abad

Periodista multimedia desde 1996

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
error

Haz que Glocal sea mayor y mejor. Compártelo