En esos minutos en los que el operario espera que le firmen la hoja de entrega, le pregunto … ¿has trabajado durante la cuarentena?

  • Yo, sí. (me responde) No he fallado ni un día. Piensa que nuestro trabajo es muy importante y obligatorio, reviso un montón de extintores. Es obligatorio, ¿sabes?

Después ajustarse la mascarilla, saca el móvil del bolsillo y desliza el dedo índice sobre la pantalla para desactivar la clave de acceso.

  • Ha sido muy duro, durísimo (lamenta). Mira.

Abre la galería de fotos y, desde la distancia, me muestra la imágen de un lugar parecido a un garaje. Cada metro y medio aproximadamente, una bolsa grande cerrada, algunas están sobre una silla de ruedas, otras al lado de un andador …

  • Dentro están los cuerpos. Yo los ví. Es una residencia de ancianos de la zona alta de Barcelona, cerca del campo del Barça. Allí murieron muchos.

Y en ese momento le hago una pregunta de la que intuyo saber la respuesta, luego compruebo que me equivoco. Por tu trabajo, ¿os habréis hecho la prueba PCR no?

  • Pues, me han dicho si quería hacérmela pero les he dicho que no. Que a mi eso de que me pinchen o me gusta, que no va conmigo.

Se acaba la conversación. Le miro con miedo. Me gustaría convencerle para que se haga el test virológico ya que se lo han ofrecido, pero desisto, ya se la respuesta. También me gustaría pedirle que envíe esas fotos a la papelera por respeto a quienes lo perdieron todo, hasta el derecho a su propia imagen.

Ahora pienso, si esa ausencia de instantáneas crueles en los medios no fue la causa del relajamiento que nos llevó cuesta abajo y sin frenos hacia una segunda oleada.

¿No será que nos deberían haber mostrado más la cruda realidad y menos cánticos y frivolidades en los balcones? ¿Sobraron aplausos y faltaron recursos?

Algo se sigue removiendo en mi corazón. Esa imagen llena de bolsas en un aparcamiento de la zona más rica de la ciudad condal, esas vidas que se fueron sin decir adiós y esa fotografía (le pedí que no me mostrara más de su galería) que como admitió con el orgullo que acompaña una exclusiva, «no sale en la tele».

Por Jesús Abad

Periodista multimedia desde 1996

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
error

Haz que Glocal sea mayor y mejor. Compártelo