La Cooperativa Agroindustrial Andino Caminaca está próximo a lograr la certificación orgánica y la certificación del Comercio Justo, que le permitirá acceder a nichos especiales de mercado en el extranjero. Francia sería su primer cliente.

En el distrito de Caminaca, provincia de Azángaro, departamento de Puno (Perú), 400 familias campesinas productoras de quinua miran con esperanza el futuro. Su fe se apoya en tres aspectos importantes para salir de la pobreza: asociatividad, fortalecimiento de capacidades, y comercialización para abrir la senda del desarrollo sostenible.

Gracias a esos tres aspectos que permitieron a las 400 familias aprender el arte de los negocios, con base en los principios de asociatividad, solidaridad y precio justo, surgió la Cooperativa Agroindustrial Andino Caminaca Ltda. Integrado por 300 socios emprendedores, la cooperativa desde mediados del 2018 viene atendiendo la demanda local, regional y nacional de quinua a través de su producto Quinuanchis.

La buena acogida que ha tenido Quinuanchis en los mercados del país y en las diferentes ruedas de negocio virtuales organizados por PromPerú y Sierra y Selva Exportadora llevó a los socios de la cooperativa apostar por la exportación.

Para ello próximamente obtendrán la certificación orgánica de sus cultivos por parte de la empresa IMOcert y la certificación de Comercio Justo o FairTrade por parte de la empresa FLOcert, que les permitirá acceder a nichos especiales de mercado en el extranjero.

Mientras esperan la certificación que les permita exportar, los representantes de la cooperativa ya vienen buscando compradores. Francia sería su primer mercado.

Modelo a replicar

Hasta el 2017, las 400 familias campesinas de Caminaca se dedicaban a sembrar quinua para su propio consumo; sin embargo, eso cambió cuando la cooperación alemana en el 2018 (ADRA Alemania y el Ministerio Federal de Cooperación Económica y Desarrollo) decidió financiar el proyecto

«Mejora de la seguridad alimentaria y promoción de prácticas agrícolas sostenibles de productos andinos para productores del distrito de Caminaca, provincia de Azángaro, departamento de Puno».

Capacitación a los agricultores.

El Ing. Jhony Saavedra, jefe del proyecto que ADRA viene ejecutando desde hace dos años y medio en el distrito de Caminaca, cuenta que el proyecto nació por la necesidad de reducir los altos índices de anemia que hay en el Perú. Y que se escogió Caminaca por cinco aspectos: tener uno de los mayores índices de anemia, extrema pobreza, desarrollo humano, potencial para el desarrollo del cultivo, y porque tenían una planta procesadora que estaba inutilizada por falta de algunos equipos y máquinas.

Según la última Encuesta Demográfica y de Salud Familiar, en el 2019 los departamentos con mayor prevalencia de anemia en niños de 6 a 35 meses fueron Puno (69,9 %), Cusco (57,4 %), Huancavelica (54,2 %), Ucayali (53,7 %), Loreto (53 %), Junín (52,6 %), Madre de Dios (51,4 %) y Pasco (50,2 %). Mientras que por regiones, la Sierra registró el mayor índice de anemia (48,8 %), seguido de la Selva (44,6 %), la Costa (37,5 %) y Lima Metropolitana (30,4 %)

«Una vez aprobado el proyecto, se capacitó a las familias que se inscribieron en cuatro componentes: producción, transformación, comercialización y seguridad alimentaria. Posteriormente, se reactivó la planta procesadora construida en el 2013 por el gobierno distrital, para lo cual el proyecto adquirió implementos para ponerla a funcionar y sacar productos con valor agregado como quinua perlada, hojuelas, harina de quinua y pop».

Actualmente la Cooperativa Agroindustrial Andino Caminaca Ltda. viene atendiendo a los departamentos de Puno y Lima.

Saavedra Llacsahuanga señala que para garantizar la sostenibilidad del cultivo, el proyecto también capacitó a tres semilleristas certificados por el Instituto Nacional de Innovación Agraria, así como a varios promotores agrícolas, quienes apoyan en la transferencia de tecnología a cada uno de los productores.

Afirma que gracias al intenso trabajo realizado en el distrito de Caminaca, ahora las 400 familias de campesinos han desarrollado capacidades en toda la cadena productiva de granos andinos, con base en buenas prácticas de innovación agraria, que les ha permitido agregar valor a sus productos y comercializar en bloque sus cosechas.

Quinuanchis se vende en Lima y Puno.

Alto en hierro

En los tiempos de los incas, la quinua era considerada un alimento sagrado debido a su alto valor nutritivo.

La nutricionista Nathaly Aguilar afirma que la quinua posee más fuente de hierro que el pollo o la carne, a pesar de su origen vegetal. «100 gramos de harina de quinua aportan 9,65 miligramos de hierro, mientras que el hígado de pollo solo tiene 8,56 miligramos», asegura

El chef internacional Flavio Solórzano y miembro fundador de la feria Mistura, llama a la quinua un alimento nutricionalmente completo. «Puede ser combinada con una dosis muy baja de carne de res, por ejemplo, y ya tienes una comida 100% completa», asegura. Por eso recomienda a las madres de familia una receta muy simple para el desayuno de los niños: «Mezcle unos 40 gramos máximo de quinua con un poco de cacao y plátano, y si gusta agregue un pequeño chorro de leche. Luego haga un batido y sirva. Ya sea espeso o denso, cualquier niño se sentirá feliz de comerlo. Con esto no solo quedará satisfecho, sino que se pondrá ‘pilas’ (muy activo) por su buena dosis de proteína y hierro», sostiene.

Según un estudio realizado por Grade en el 2014, combatir la anemia al Perú le cuesta 2777 millones de soles. La principal causa de este costo (casi la mitad, 46,3 %) se le atribuye a la pérdida cognitiva de adultos que sufrieron de anemia en su infancia.

NOTA

Los interesados en comprar quinua y derivados Quinuanchis, pueden contactar al wasap 997555243 o escribir un correo electrónico a ventas@quinuanchis.com.

Por Raul Vela

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Translate »
error

Haz que Glocal sea mayor y mejor. Compártelo